Artículos de Opinión

El Circo de la Suprema Felicidad del Pueblo Venezolano

El gobierno de Maduro ya tiene unos meses ejerciendo funciones de Estado. Alarma la adición de un nuevo vice-ministerio al kilométrico tren de mando; el Ministerio del Poder Popular para la Suprema Felicidad del Pueblo Venezolano. Esto trae consigo más gasto público y burocracia. Y de anteojos, una excusa más del gobierno para experimentar con la hacienda pública.

Es en este contexto donde la actualidad económica venezolana intenta dar zancadas en la arena movediza de los mercados que intervienen. Con control de cambio, y una tasa paralela en el mercado negro diez veces sobre el precio del dólar oficial, los violentos índices inflacionarios aplastan el insuficiente aumento salarial de este año.

Para no quedarnos cortos, Venezuela es acreedora de deudas millonarias con otros Estados y no se ven signos de un pago a mediano o corto plazo. También es deudora de millones de bolívares en pasivos laborales con sindicatos contratistas y trabajadores públicos, amenazando la liquidez, que con el gobierno rojo es inalcanzable. Es por esto que los ingredientes para una ebullición están dados.

El país que dejó el ‘comandante supremo’ en manos de su viejo canciller es un desbarajuste. Una cadencia disonante. Una olla a presión donde las víctimas son del pueblo: Los ‘pata en el suelo’. Por más subsidios y guerra contra el empresariado que existan, los precios que aumentan y el bolívar depreciado, cobrarán en creces.

Para rematar, la corrupción campal está terminando de deshilvanar los vestigios de Estado que quedaban. Una solución debe ser el norte, sin importar idearios políticos ni amiguismos. Se han perdido muchas cosas. Pero se debe construir y no destruir la diferencia.

Por ejemplo, Japón, tras los desastres de Hiroshima y Nagasaki, usó todo a su disposición para sacar su tierra adelante. Usaban hasta latas, de la comida que le mandaban en ayuda humanitaria, para fabricar juguetes y luego comercializarlos. No hay duda de por qué es una de las principales economías en el mundo. Ese es el ejemplo que se debe seguir. Construir después de la destrucción; los venezolanos.

Es por ello que el mesianismo del que Venezuela es víctima no debe ser arrimado por otro igual. Quienes hacen un país son todos sus ciudadanos en equipo, no élites políticas que se pintan como emancipadores en un cogollo. Desde la basura en la calle hasta, pasando por el semáforo en rojo, todo, son responsabilidad de todos y cada uno de los ciudadanos en Venezuela.

Si se espera que solo el Presidente de la República solucione los problemas del país, se seguirá perdiendo. Desubicados, esperando que les venga la leche de la teta.

La decisión termina siendo individual. Y qué mejor manera de expresarla, que con la oportunidad venidera, en los municipios. Quienes creen en la paz, y no en la guerra, tienen la responsabilidad en las urnas de las elecciones municipales. Contra un gobierno desgastado que para algunos tuvo en su momento buenas intenciones, y que ahora emana putrefacción.

Sin duda maduro acertó. Los venezolanos todos quieren suprema felicidad. Pero esta no depende del ‘Papá Estado’, ni de una carpa de circo más llamada vice-ministerio.

CIRCO

Caricatura: Gabriel Mata

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s